El lingüista más famoso Noam Chomsky Ensayista. Publica ‘¿Quién domina el mundo?’, nueva entrega del pensamiento crítico del mayor pensador vivo a criterio de ‘The New York Times’

Noam Chomsky, durante una conferencia en la universidad de Maryland.

ELENA SIERRA

Viernes, 14 octubre 2016, 13:26

Está claro que el Partido Republicano, y más concretamente el inigualable Donald Trump, tiene a muchos estadounidenses con voz y no solo voto preocupados. Por no decir preocupadísimos. Y en muchos ámbitos distintos. Bastan dos ejemplos recientes. El primero, el del actor Robert de Niro, que se atrevía la semana pasada a llamarle cerdo (a Trump, se entiende) en un vídeo que se hizo rápidamente viral. El segundo, aunque tal vez ese no debería ser el orden, el del reputado-pese-a-Tom Wolfe Noam Chomsky, que acaba de publicar en castellano ¿Quién domina el mundo? (Ediciones B) y asegura en la promoción que «el Partido Republicano de hoy podría convertirse en la organización más peligrosa de la historia de la Humanidad». Así de radical.

York Times dicen que Chomsky es el mayor pensador vivo y los de la revista de libros del periódico que es «la voz estadounidense sobre política internacional más leída del planeta». Puede que sea así desde hace muchos años. Lo que es seguro es que el escritor Tom Wolfe no es de los que leen a Chomsky con cariño ni de los que lo tienen por un tipo bien informado y con criterio. A su declaración hace tiempo de que cuando el lingüista y filósofo escribía sobre lo que sabía no lo leía nadie y ahora que escribe sobre lo que no sabe, sí, hay que añadir que en su último libro, recién llegado a librerías en Estados Unidos y titulado The kingdom of speech, lo pone de vuelta y media, niega parte de su leyenda como activista y le pone por nombre Noam Carisma. Este ha preferido no decir nada. Teniendo en cuenta que Wolfe también le lleva la contraria a Darwin...

Compromiso y acusación

Pero en algo sí que tiene razón: no son los temas que en principio trabajaba Chomsky los que le han hecho ser leído por el gran público. Y es que el pensador, bautizado como Avram Noam en Filadelfia en el año 1928 en una familia de origen ucraniano y judío su padre era un conocido hebraísta y gramático de esa lengua y su madre una maestra de hebreo, optó por estudiar en primer lugar Lingüística en la Universidad de Pensilvania. Eso fue con 16 años. En el centro tuvo como tutor al fundador del primer departamento del ramo en una universidad estadounidense, Zellig Harris (que, como sus padres, era ucraniano y judío).

Con el tiempo, el joven Chomsky estudiaría también Filosofía y Matemáticas, sin olvidarse de cultivar algo más que la faceta universitaria. Pronto se convirtió en un activista de causas de izquierdas y, aunque al parecer Wolfe niega que fuera para tanto e incluso escribe que el lingüista y filósofo siempre volvía a casa para la cena en vez de pasar la noche en la cárcel, como su compromiso amenazaba, no parece que definirse como simpatizante del anarcosindicalismo pueda tener buena acogida en su país. De hecho, en más de una ocasión lo han calificado de antipatriota.

Parte de su trabajo de doctorando lo realizó en la Universidad de Harvard, pero fue en la de Pensilvania donde conoció a su esposa (una compañera de estudios con la que se casó en 1949 y de la que enviudó en 2008) y se doctoró en Lingüística en 1955. Desde entonces trabaja en el Instituto Tecnológico de Massachusetts, donde desde hace mucho es profesor emérito del Departamento de Lingüística y Filosofía. En este tiempo ha publicado más de un centenar de libros sobre temas muy variados, comenzando por aquel con el que en principio se ganó la vida: la lingüística, el lenguaje, terreno en el que se le reconoce como uno de los mayores pensadores prácticamente desde el inicio de su carrera (su tesis fue el origen del libro Estructuras sintácticas, que publicó con menos de 30 años y que revolucionó lo que entonces se creía saber sobre la adquisición del lenguaje).

Más tarde fue interesándose por otras muchas áreas: la política nacional e internacional, los medios de comunicación de masas, la guerra, los conflictos internacionales o la sociología y eso dio como fruto un puñado de libros influyentes y polémicos. En sus artículos y conferencias, queda clara su ideología anticapitalista y antiimperialista. Todo ello le ha valido fama mundial, cierto, pero también críticas desde los sectores más conservadores de su país.

Comentarios

  1. Este señor es judío, como Soros, como Marcuse, .... Son los destructores de la sociedad occidental cristiana: Ni Dios, ni moral, ni verdad.

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